lunes, marzo 30, 2009

Reflexiones sobre la Donación de órganos


La donación de órganos es una necesidad real en nuestra sociedad.

Hemos visto en la prensa casos como el del niño Cruzat, el de familias como la del fallecido Rodrigo Chaparro, o el de afortunados como Perez Yoma, donde se aprecian los diversos contrastes: unos esperan angustiosamente, otros se deciden donar los órganos de sus familiares, y los que finalmente pueden volver a tener una nueva oportunidad de vivir.

Aproximadamente, anualmente se cuenta efectivamente con 400 donantes, de un universo de 16.000.000 de chilenos.

Me pregunto: ¿de que les sirve ser enterrados con las vísceras?, ¿para que los gusanos y lombrices se den un festín y se coman la podredumbre que deja nuestro cuerpo bajo tierra una vez muertos, pudiendo haber hecho algo útil con esas porciones de nuestro ser?

Muchas veces la desicion de NO donar órganos puede deberse a un hecho cosmético y ridiculo: que el occiso se vaya completo y bonito bajo tierra.

De todos modos, ninguno de Uds. dejará de ir al cielo o al infierno por el hecho de prolongar la vida de alguien que lo necesita. El finadito tampoco se enfurecerá ni vendrá a penarlos por el hecho de decidir y disponer sobre sus órganos.

ATINEN!!!!!

3 Comments:

Blogger La muy Matrera se mando el siguiente carril:

Yo soy donante y en mi familia lo saben. Tengo toda la buena voluntad del mundo, pero siendo fiel a la verdad y los sentimientos encontrados, creo que es muy necesaria una ley para resguardar la decisión de las personas, pues las familias en un arranque sentimentalista irracional pueden poner en riesgo la memoria del ser querido al no respetar un deseo humanitario y fraternal; y siendo más pragmáticos aún restar la posibilidad de entregar vida a otro ser humano que lo necesita.

Saludos Mario, siempre paso por tu blog y es bueno saber de ti aunque sea desde la distancia.

abril 05, 2009 11:27 a. m.  
Blogger Jorge A. Gómez Arismendi se mando el siguiente carril:

Una cosa es la decisión individual, y otra es el respaldo que la institucionalidad da a esa decisión.

Creo que en eso radica la falla.He ahí cuan neutral se muestra en cuanto a las nociones de vida.

Se podría solucionar de formas tan simple como consultar al momento de sacar licencia de conducir sobre la voluntad de donar y una vez hecho esto, considerar tal decisión como inalienable.

Saludos gran Mario, un abrazo y ya pues, organicemos la nueva generación de cuadros políticos.

abril 08, 2009 6:21 p. m.  
Blogger Barry se mando el siguiente carril:

Dudo que los hígados de ambos sirvan para la donación jejejejeje.
Nos vemos....

abril 29, 2009 9:29 p. m.  

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